La mejor excusa para no ir al psicólogo

25.08.2021

Una frase muy común que escuchamos cuando alguien recomienda empezar una terapia, en un grupo de amigos, en televisión o radio es "No quiero ir al psicólogo, porque no estoy loco", como excusa para no comenzar una terapia con un especialista... 

Igual que vamos al médico cuando nos sentimos mal, ¿por qué no visitar al psicólogo cuando no sabemos gestionar ciertas situaciones, estamos estresados, ansiosos o tenemos problemas familiares o de pareja?

No todo se reduce a la locura o enajenación. La psicología hoy en día es un recurso que cada vez utiliza más gente. Sin embargo, a pesar de que cada vez está mejor valorada, acudir a consulta continúa estando muy estigmatizado. Las personas ponemos un sinfín de excusas para no ir al psicólogo, pero ¿cuáles son las más usadas?


"No tengo dinero para ir al psicólogo"

Como es evidente, no todo el mundo tiene la misma situación económica, pero al igual que no todo el mundo invierte el mismo dinero. Todos somos testigos cada día de cómo cada uno elige no sólo en qué invierte su tiempo y con quien se relaciona, sino también en qué invierte su dinero.

¿En un coche, una moto, en un viaje, en unas vacaciones, en tomar algo con l@s amig@s, en ropa, en un tratamiento de estética, en muebles, en una tablet, en un blanqueamiento dental, en el gimnasio, en comer fuera de casa, un móvil nuevo...? Infinidad de cosas.

Lo que da bastante información de las personas no es tanto el dinero del que disponen, sino en qué lo invierten, que no es lo mismo que decir en qué lo gastan. La elección que hagas a la hora de invertir tu dinero hablará de ti, de tus prioridades, de tus valores, de tu salud y del cuidado que te concedes a ti y a los tuyos.

¿Inviertes en tu salud? ¿Inviertes en tu bienestar y felicidad? 

En la actualidad, ir al psicólogo no es un bien de lujo, hay una amplia oferta que ha hecho asequible la salud mental a un amplio porcentaje de la población sin perder la calidad, eficacia y profesionalidad de la psicoterapia.

Una prueba de ello es la psicoterapia online que, al disminuir los costes en desplazamiento y espacio físico para el profesional, abarata los costes también para los pacientes, ofreciendo una psicoterapia de calidad y más económica.


"No tengo tiempo"

¿Realmente es así? ¿No tienes tiempo para ti? Efectivamente, para ir al psicólogo hay que disponer de tiempo para uno mismo. Si hay algo que te provoca ansiedad o estrés, no va a resolverse solo. 

Piensa en alguna cosa que hagas a lo largo de la semana de la que puedas prescindir, porque no sea prioritaria, algo que de no hacerlo, no tenga repercusión en tu vida. Bien, ahora que lo tienes identificado, deja de hacer esa actividad e invierte ese tiempo semanal en tu salud mental, en tu bienestar. 

Si aun así, sigues enganchándote a eso de "con este horario de trabajo; con los niños es difícil; no me daría tiempo allegar a la consulta" etc., aparca ya tus excusas.

Hoy en día con la psicología online pues ahorrar muchísimo tiempo en ir a consulta, conectándote directamente con tu psicólogo desde casa. Para la salud siempre hay tiempo.


"No quiero contar mis cosas a un extraño"

Si le cuentas tus problemas a un amigo sabes que te va aconsejar en base a un punto de vista subjetivo. Pero un amigo no es un psicólogo.

El hecho de que no mantengamos un vínculo personal con el psicólogo es lo que lo dota precisamente de objetividad, pues el psicólogo es un profesional sanitario que nos va a asesorar desde un punto de vista profesional, sin juzgarnos ni censurarnos.


"No todos los días estoy mal, puedo aguantar..."

En la mayoría de casos no están todos los días mal y no por ello es una escusa para no ir al psicólogo. Ahora bien, el hecho de que tengas momentos en los que el problema no está entre tus prioridades o principales ocupaciones no significa que se haya resuelto; y que, de alguna manera, no te esté influyendo en tu salud y felicidad.

Hay que evitar llegar a un nivel máximo de malestar y dolor emocional para solicitar asesoramiento. Si haces eso te estás privando de beneficiarte de la atención adecuada en las primeras fases de un problema, cuando todos sabemos que es más fácil abordarlo con éxito.


"No quiero que me den pastillas"

Esta escusa es cada vez menos escuchada debido a que ir al psicólogo cada vez está más normalizado y conocemos mejor los métodos de un psicólogo, entre los cuales no está medicar. Es el psiquiatra el que se encarga de recetar medicamentos a los pacientes, a través de la ingesta de ciertas pastillas, como los psicofármacos.

También hay que puntualizar que estar medicado no debe ser motivo de estigmatización, porque son fundamentales para el tratamiento y mejora de diversos trastornos. Si una de nuestras glándulas no funciona adecuadamente, es necesario re-equilibrarla; de lo contrario, puede alterar desde nuestras emociones hasta nuestro apetito, sueño o deseo sexual.


¿Qué hay detrás de las escusas?

Todas estas razones para no ir al psicólogo esconden vergüenza y miedo. Vergüenza porque aún hoy existen muchos prejuicios respecto a acudir al psicólogo, por el qué dirán o si pasarán a pensar de mí que soy "un bicho raro". Y miedo al dolor y al sufrimiento.

Las personas no queremos ser expuestas emocionalmente. Tememos revivir aquello que nos hizo tanto daño. Pero, a veces, no nos damos cuenta de que ese dolor del que estamos tratando de huir es el mismo que estamos experimentando todos los días al querer silenciarlo.

En definitiva que, el que quiere buscar "peros" siempre los encontrará; la situación ideal no existe. La solución y los recursos están ahí, ahora ya te toca a ti decidir si sigues con excusas o te das la oportunidad de hacer algo diferente. 

Patricia Cano García
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